Dan Simmons, autor bestseller en el género de la novela de terror a la par que Steven King, aunque menos prolífico, consiguió encumbrarse como uno de los mejores autores de ciencia ficción de los 90 con su obra maestra
Hyperion y
La Caída de Hyperion. A las cuales, tras seis años, seguiría su continuación
Endymion y
El Ascenso de Endymion, secuelas que no sólo supieron estar a la altura de una manera coherente sino que solventaban muchos de los finales abiertos en Hyperion. Y eso es decir mucho de una obra que trata de paradojas temporales. Podemos afirmar que la saga de
Los Cantos de Hyperion (actualmente publicados por Ediciones B) dentro de su complejo pero sólido mundo ha sido una de las obras más reconocidas del autor. La mezcla de space opera y fantasía con la obra poética de John Keats y los Cuentos de Canterbury de Geoffrey Chaucer, fue sin duda original y sorprendente. Personalmente creo que es mejor autor de ciencia-ficción que no de terror, aunque su tendencia sea más lo segundo.
En 2003,
Dan Simmons tras varias obras de terror de mayor o menor éxito volvió con otra novela de ciencia ficción. Habiéndose atrevido con la poesía de Keats el autor decidió apuntar más alto y atreverse con la obra de Homero y Shakespeare en clave de space opera. Su título sería
Ilium y
Olympos.
La Guerra de Troya reconstruida por unos dioses llamados post-humanos, muy semejantes a los dioses clásicos, al pie del monte Olimpo, en el planeta Marte. Dioses y hombres combaten bajo las murallas de Troya mientras un estudioso escólico, al que los dioses han devuelto a la vida, es obligado a supervisar los hechos narrados por Homero en la Ilíada. Por otro lado una raza de robots 'moravecs', venidos de más allá del cinturón de asteroides deciden investigar la inusitada actividad detectada en el planeta rojo. Uno de estos 'moravecs' es amante de la obra de Shakespeare, el otro de la de Proust. Y en la Tierra, los últimos humanos viven como 'eloi', cuidados y mimados, a la par que vigilados y supervisados, por unos misteriosos Voynix de origen desconocido.